Archivo RTM
TWN Africa
TWN
Acerca de la Red

Las elecciones en Estados Unidos y el futuro del TPP

6 de mayo de 2016 - No. 258 - Año 2016

Martin Khor

La reciente reacción contra el libre comercio en Estados Unidos tiene serias repercusiones en todo el mundo. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) requiere la aprobación del Congreso y ahora es menos probable que esto ocurra durante el mandato de Barack Obama. Con un nuevo presidente y un nuevo Congreso, tampoco está claro que tenga suficiente apoyo. La reciente reacción contra el libre comercio en Estados Unidos, presente en la actual campaña presidencial, tiene repercusiones en todo el mundo. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) requiere la aprobación del Congreso y ahora es menos probable que se consiga durante el mandato de Barack Obama. Con un nuevo presidente y un nuevo Congreso, tampoco está claro que obtenga suficiente apoyo.

Si Estados Unidos no ratifica el TPP, todo el acuerdo podría venirse abajo, en la medida que los demás países no verían el interés de adherir al mismo sin la presencia de Washington.

Lo más probable es que ahora haya más proteccionismo en Estados Unidos.

Donald Trump amenaza con fijar altos aranceles a los productos chinos. Aun cuando no se utilice este método rústico, Estados Unidos puede recurrir cada vez con mayor frecuencia a métodos menos directos, como las medidas antidumping. Si esto ocurre, es de esperarse que los países afectados tomen represalias, dando lugar a una espiral.

Este giro de los acontecimientos es irónico, ya que durante décadas los países desarrollados han presionado a los países en desarrollo para que liberalicen su comercio.

Unos pocos países en desarrollo instrumentaron su liberalización comercial cuidadosamente, beneficiándose de las exportaciones que les compensaron el aumento de las importaciones. Pero en otros, las industrias y establecimientos agrícolas colapsaron cuando las importaciones baratas sustituyeron a los productos locales.

Tenían razón los economistas y las organizaciones orientadas al desarrollo que advirtieron a los países contra la súbita liberalización de sus importaciones y sobre la falsedad de la teoría de que el libre comercio es siempre beneficioso. Pero el daño ya estaba hecho.

Irónicamente, ahora es el gobierno de Estados Unidos el que se enfrenta a la oposición al libre comercio.

Pero hay que subrayar que los países desarrollados no han practicado realmente el libre comercio. Su sector agrícola se mantiene a flote gracias a subsidios extremadamente altos, que le permiten mantener a raya a las importaciones y, peor aún, vender sus productos agrícolas subvencionados al resto del mundo a precios artificialmente bajos.

En los tratados de libre comercio bilaterales y plurilaterales como el TPP, Estados Unidos y la Unión Europea han logrado sacar de la mesa el tema de los subsidios agrícolas. Así, los países desarrollados lograron mantener normas comerciales que les permiten continuar con sus prácticas proteccionistas.

En momentos en que el libre comercio se encuentra en una encrucijada en Estados Unidos y el resto de los principales países desarrollados, los países en desarrollo deben hacer una evaluación más realista de los beneficios de la liberalización comercial y adoptar sus propias políticas comerciales en favor de su desarrollo.

Martin Khor es director ejecutivo del Centro del Sur.


Publicado: 6 de mayo de 2016 - No. 258 - Año 2016

Sin Comentarios

Envíe su comentario

XHTML: Allowed tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*

Contact Form Powered By : XYZScripts.com